¿Merece la pena financiar unas vacaciones?: pros y contras
enero 13, 2026
Las vacaciones son una necesidad básica, pero no siempre se pueden hacer los planes deseados con ellas por la dificultad de ahorrar a lo largo del año.
En un contexto en el que ya de por sí resulta complicado disponer de un colchón para gastos imprevistos, mucho más arduo es conseguir ir guardando mes a mes para pasar unas buenas vacaciones cuando llegan.
De ahí, que sea habitual plantearse solicitar financiación, y de este modo poder disfrutar de una escapada, un viaje, unos días en la playa o en la montaña…
Aunque pueda parecer un lujo si hay estrecheces económicas, hablamos de algo clave para desconectar y recargar energía, por lo que cabe preguntarse si merece la pena solicitar financiación para unas vacaciones en caso de no disponer del dinero para irse.
En esta publicación sopesaremos pros y contras de pedir un préstamo vacacional, así como las situaciones que invitarían a hacerlo y las que no.
Bajo este enfoque, pondremos en valor lo que aportan fórmulas de financiación como los microcréditos, ya que supondrían una ayuda para cubrir gastos, contar con una bolsa de viaje para imprevistos e, incluso, para financiar pequeñas escapadas, sin conllevar nunca un excesivo endeudamiento por sus pequeños importes.
¿Qué significa realmente financiar unas vacaciones?
Financiar unas vacaciones significa obtener el dinero necesario para afrontar el gasto que suponen a cambio de endeudarse. Aquí cabría diferenciar entre:
- Solicitar un préstamo al consumo al uso por una cantidad importante, que obliga a una devolución a plazos. De manera que si ya se maneja un presupuesto mensual limitado que dificulta el ahorro para objetivos como irse de vacaciones, se le añadiría una nueva carga financiera que presionaría todavía más una economía doméstica precaria.
- Pedir un microcrédito para costear tan solo una parte de las vacaciones o un plan más barato: una opción menos costosa, y que por tanto supondrá un menor lastre para las finanzas particulares, al poder zanjarse la deuda pronto por su escasa cuantía.
¿Por qué tantas personas necesitan financiar sus vacaciones?
Por más que se repita el ‘mantra’ de que la economía va bien en España, lo cierto es que muchas personas tienen dificultades serias para poder guardar algo a final de mes, tal y como lo reflejan los datos sobre ahorro medio de los españoles.
En el problema influyen desde el encarecimiento de la vivienda hasta el comportamiento de la inflación real, con subidas de precios que no son plenamente correspondidas con el alza equivalente de los salarios, por mucho que haya ido elevándose un indicador de referencia como el Salario Mínimo Interprofesional.
En este contexto que hace muy difícil el ahorro básico, incluso para imprevistos y emergencias; ir guardando mes a mes para cuando vengan las vacaciones se convierte casi en una misión imposible, toda vez que la paga extra, suponiendo que no se encuentre prorrateada, suele estar comprometida con antelación para gastos especiales, inasumibles con los ingresos regulares.
Ante esta situación podría parecer que irse de vacaciones a cualquier destino supone poco menos que un lujo o un capricho prescindible. Sin embargo, esto está lejos de ser así por varios motivos:
- Necesidad de descansar y desconectar de la rutina y el estrés diarios al menos unos días.
- Vivir experiencias nuevas fuera del entorno habitual conlleva una recarga de energía que se requiere para afrontar el resto del año, con todas sus preocupaciones habituales, tanto personales como económicas, particularmente si cada mes se hace cuesta arriba.
Además, para muchas personas irse de vacaciones es sinónimo de poder volver a su país de origen a reencontrarse un tiempo con sus familiares y amigos.
Todo esto explica que financiar unas vacaciones no suponga una idea descabellada, ni mucho menos, si bien optar por esta vía conlleva sus ventajas e inconvenientes, como explicamos en el siguiente apartado.
Pros de financiar unas vacaciones
Solicitar una financiación para irte de vacaciones tiene unas ventajas obvias, aunque por más evidentes que sean merece la pena detallarlas para tenerlas bien presentes.
1-Viajas cuando quieres y lo necesitas, no cuando puedes
Financiar unas vacaciones abre la puerta a disfrutar ahora de ese viaje o de ese destino de playa o montaña deseado, en vez de estar posponiendo el plan hasta cuando se pueda, para luego tampoco hacerlo por el mismo motivo de siempre.
2-Te permite repartir el impacto económico en el tiempo
Si hablamos de préstamos personales a devolver en cuotas, la obtención de financiación permite repartir el gasto en el tiempo, aunque esto también es un arma de doble filo, dado que compromete las finanzas personales a futuro durante un periodo considerable. Algo no muy aconsejable si la disponibilidad presupuestaria habitual no da siquiera para un ahorro mínimo.
Aquí cabría plantearse también otras fórmulas como los microcréditos, que ayudan a una financiación parcial de los viajes más costosos o total de escapadas más económicas, las cuales cumplen su papel, sin traducirse en un gran endeudamiento ni en una hipoteca a futuro de la economía personal.
3-Puede suponer un estímulo para enfocar tu ahorro
Planear económicamente un viaje, aun precisando financiarlo, puede ser una motivación para evitar gastos innecesarios (tanto actuales como futuros) en aras de un objetivo más productivo: irte de vacaciones.
Se trata de poner en práctica buenos hábitos financieros, desde explotando todas las oportunidades de ahorro hasta evitando aquellos pequeños desembolsos conocidos como ‘gastos hormiga‘, cuya suma acaba teniendo un peso considerable.
4- Te evita pulir tus ahorros o tu fondo de emergencia
Contar con un colchón para imprevistos es la primera regla básica de ahorro. Para no perderlo en la tesitura de quedarse sin vacaciones, obtener financiación para el viaje o plan en mente permite seguir conservándolo, aunque siempre habrá que poner en la balanza el peso de la obligación de pago contraída al financiarse.
Contras de financiar unas vacaciones
Los inconvenientes de financiar unas vacaciones también estarían claros:
1-Supone endeudarse y pagar intereses por un gasto no esencial
Se contrae una deuda por un dinero que habrá que devolver con intereses para incurrir en un gasto evitable. Si bien aquí cabría matizar mucho, puesto que, como veíamos, unas vacaciones son necesarias a múltiples niveles, sin llegar, eso sí, a la categoría de gastos realmente imprescindibles: una reparación en casa, una avería del coche, una urgencia dental, etc.
2-El riesgo de sobreendeudamiento
Hay un riesgo de caer en un endeudamiento excesivo, particularmente si no se tienen los pies en la tierra a la hora de elegir destino, o ya se arrastran muchas obligaciones de pago y, por tanto, deber responder de una nueva financiación resulta realmente problemático.
3-El efecto psicológico de viajar ahora y pagar mañana
La financiación posibilita disfrutar ya de un viaje muy deseado e incluso muy necesitado, pero es algo que dura muy poco al volatilizarse tan solo en unos días. Mientras que sus repercusiones económicas se van a notar durante bastante tiempo cuando hablamos de un préstamo a plazos. Esto tiene también una derivada psicológica negativa bastante importante, susceptible de diluir pronto cualquier efecto beneficioso en ti que haya dejado la experiencia.
Entonces… ¿Merece la pena financiar vacaciones?
Tras haber apuntado pros y contras, cabe realizar un balance y plantear si realmente merece la pena financiar vacaciones. La respuesta a la duda es un depende, según cuál sea el contexto personal y económico, en relación con el importe de la financiación y sus características, que en último término determinarán las condiciones de acceso.
Cuándo sí tiene sentido financiar unas vacaciones
Financiar unas vacaciones será oportuno si se dan circunstancias como:
- Se trata de viajes familiares inevitables o que se hacen para reunirse con la familia.
- Supone aprovechar oportunidades puntuales, ya sea por beneficiarse de una oferta o porque haya una invitación o una situación de por medio que posibilite disfrutar de alojamiento gratuito.
- Hablamos de importes pequeños o asumibles.
- Se ha comprobado que hay capacidad clara de devolución.
Cuándo no es buena idea financiar un viaje
Solicitar un préstamo para irse de viaje no será aconsejable si:
- Ahora mismo se padece una falta total de ingresos, o los mismos son los mínimos de subsistencia o se perciben de manera irregular e incierta.
- Se acumulan las deudas por tarjetas de crédito, compras financiadas u otros préstamos de cualquier tipo.
- Si la idea de irse de viaje surge de manera impulsiva, sin una adecuada planificación y como una especie de vía de escape ante otros problemas, particularmente si estos tienen un cariz económico.
Pedir financiación exige analizar con detalle el coste real y su impacto posterior en las finanzas personales, en especial cuando hablamos de préstamos por importes elevados con sus consiguientes intereses, calculados proporcionalmente a la cantidad. También, se requiere entender correctamente el TIN y el TAE, porque son estos indicadores los que marcan el coste efectivo del crédito y la cantidad total que habrá que devolver.
Alternativas a financiar vacaciones
Las opciones para evitar tener que pedir financiación para irte de vacaciones serían:
- Viajar más barato: aquí cabría tratar de aprovechar ofertas, buscar alojamientos que permitan cocinar para economizar, plantear un modelo de viaje orientado al callejeo, aprovechar oportunidades de actividades gratuitas en el destino, etc.
- Retrasar el viaje: huir de la temporada alta para aprovechar los descuentos de los meses con menos demanda. Algo sobre lo que se planifican, de hecho, los viajes económicos del Imserso para personas jubiladas. Si trabajas, deberás ver la viabilidad de tener vacaciones en esas fechas de temporada baja.
- Buscar destinos baratos: hay muchos sitios atractivos que tienen la doble ventaja de ser más económicos y además no estar masificados. Por si te sirve, aquí te dejamos un contenido que publicamos sobre las 10 ciudades más baratas de España, donde aparecen algunos lugares interesantes sobre todo desde la vertiente del turismo de naturaleza.
- Acortar los días de estancia: cabe plantearse elegir una única ciudad dentro de un tour inicialmente previsto por varias, para acortar días y así ahorrar. La experiencia puede ser igual de gratificante, máxime cuando el viaje empieza a disfrutarse mucho antes de que comience, y si un sitio fascina, siempre queda la ilusión de poder volver.
Estas opciones que damos no suponen soluciones mágicas, pero sí te pueden ayudar al menos a ahorrar parcialmente y financiar por una cantidad más reducida, con todo lo que eso implica a la hora de afrontar la resaca económica de las vacaciones. Además, a este objetivo te puede ayudar un producto financiero muy concreto…
Micropréstamos y vacaciones
Los minipréstamos o minicréditos emergen como una alternativa financiera con evidentes ventajas en cuanto a rapidez, facilidad de obtención y escaso endeudamiento.
Así, pueden permitir obtener el dinero necesario para una pequeña escapada o para conciliar ahorros propios con una financiación limitada, que no conlleve un gran lastre económico posterior en tus finanzas personales. Lo explicamos en detalle.
Por qué un micropréstamo puede encajar mejor que otros préstamos
Microcréditos como los que ofrecemos en AvaFin se distinguen por:
- Importes ajustados e incluso personalizables a medida, para obtener la cantidad exacta precisa para la escapada o cubrir determinados gastos de viaje, evitando el sobreendeudamiento y sus consecuencias.
- Plazos cortos de tramitación, de hecho, nuestros créditos online se gestionan y conceden en minutos, lo que favorece poder aprovechar packs y ofertas de viajes de caducidad inmediata que surgen.
- Uso libre del dinero: aunque ofrezcamos créditos urgentes eso no significa que haya que justificar emergencias para solicitarlos. Con esta filosofía, más allá de verificar el cumplimiento de las condiciones, no pedimos explicaciones a nuestros clientes sobre el destino que le van a dar al dinero.
Qué tipo de gastos de vacaciones pueden cubrir los minicréditos
Los minicréditos pueden ayudar a conciliar el ahorro propio con la obtención del dinero faltante para el viaje, o incluso posibilitan inyectar la liquidez necesaria para pequeñas escapadas.
Si hablamos de gastos de viaje específicos que pueden cubrir estarían los de alojamiento, transporte, imprevistos, etc.
En definitiva, los micropréstamos no dan para lujos, pero sí pueden suponer el impulso preciso para tener la oportunidad de vivir la experiencia del viaje, sin complicarse la vida a la vuelta por la deuda asumida para ello.
Qué tener en cuenta antes de financiar tus vacaciones
Antes de decidirte a financiar tus vacaciones plantéate:
- Si has elegido un destino realista, pensando no tanto en tu liquidez actual como en tu capacidad económica general.
- Hacer un presupuesto estudiado que te permita cuantificar con la mayor precisión el dinero que necesitas.
- El coste de financiarte, y el impacto que va a tener la devolución en los meses posteriores.
En AvaFin ofrecemos minicréditos absolutamente transparentes, pues nuestros clientes pueden saber todas las condiciones de su financiación antes de solicitarla gracias a nuestro simulador.
Brindamos hasta 300 euros para nuevos clientes, y premiamos la confiabilidad y fidelidad de los ya conocidos con el acceso paulatino a cantidades mayores: hasta 2.000 euros a 30 días.
¡Si necesitas dinero para irte de vacaciones o por cualquier otro motivo no dudes en contar con AvaFin!
Preguntas frecuentes sobre financiar vacaciones
Pedir financiación para un viaje no es necesariamente una mala idea, siempre que el importe sea asumible y exista capacidad clara de devolución.
El problema suele aparecer con préstamos grandes a plazos, que comprometen el presupuesto personal durante meses. En ese sentido, un micropréstamo puede ser más razonable, al limitar el endeudamiento y permitir zanjar la deuda pronto.
Si no puedes devolver un préstamo en el plazo acordado, se aplican intereses de demora y posibles recargos adicionales.
Además, puede afectar a tu historial crediticio y dificultar el acceso futuro a financiación.
Cuando se trata de financiar vacaciones, un micropréstamo suele ser más adecuado: ofrece importes ajustados, plazos cortos y un impacto financiero limitado. Sería ideal para pequeñas escapadas no muy costosas o a la hora de conjugar ahorros y financiación, cubriendo ciertos gastos a los que no se llegue.
Los préstamos a plazos obligan a pagar cuotas durante meses, lo que puede tensionar aún más un presupuesto que ya de por sí no posibilita ahorrar.
Solo si se dan incidencias en la devolución, en caso de que haya retrasos o impagos, pudiendo estos además quedar registrados en ficheros de morosidad, lo que podría dificultar el acceso a financiación en el futuro.
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