Errores financieros comunes que te cuestan dinero cada mes
enero 15, 2026
El motivo de esta mejorable gestión del presupuesto personal o familiar radica en malos hábitos financieros, que en este post vamos a exponer con el objetivo de ayudar a erradicarlos.
Así, identificaremos los errores financieros más comunes, y explicaremos cómo corregirlos en aras de tener una economía más saneada, con todo lo que eso implica en tranquilidad y mejora de la calidad de vida.
¡No sigas perdiendo dinero sin darte cuenta! ¡Lee atentamente y lo agradecerás!
¿Por qué son tan frecuentes ciertos errores financieros?
Las causas de una mala gestión de las finanzas personales pueden ser muy variadas, pero hay una serie de patrones que se repiten:
- Carencias en educación financiera: no se trata de ser un experto en economía, simplemente de tener unas nociones básicas que ayuden a planificar, manejar un presupuesto doméstico y reducir gastos. Una formación elemental en finanzas personales que, por desgracia, no se imparte en España en ninguna etapa educativa, en contraste con otros países que sí lo hacen como Estados Unidos, Canadá o los del norte de Europa.
- Decisiones impulsivas: que llevan a caer en compras, contrataciones y suscripciones totalmente prescindibles, no asumibles en estos momentos o realizadas en condiciones desfavorables. Algo en lo que interviene la sofisticación de los señuelos publicitarios pero también una predisposición de base a buscar la gratificación inmediata, imponiéndose el impulso del momento a la consideración de la estabilidad financiera a medio plazo.
- Urgencias económicas mal gestionadas: en situaciones de emergencia por gastos imprevistos se tiende a quedarse con la primera solución que se presenta para tratar de resolver cuanto antes el problema, en vez de sopesar varias opciones para quedarse con la que financieramente resulte más viable. Esto, que humanamente es bastante entendible, puede tener consecuencias financieras muy negativas que agraven la mala situación económica.
- Falta de conciencia sobre la acumulación de pequeños gastos: habitualmente se hacen muchos pequeños desembolsos a los que no damos mucha importancia por su reducida cuantía, pero que sumados se acaban llevando una porción estimable del presupuesto mensual. Son los denominados como ‘gastos hormiga‘: cafés, snacks, refrescos, productos de máquinas de vending, etc.
Cabe destacar el papel que juegan como detonantes de la mala gestión financiera la carga mental y el estrés diario provocado por las obligaciones. Un malestar que propicia comportamientos impulsivos, favorece las malas decisiones y, a fin de cuentas, consume la energía necesaria para atender a aspectos de mucha repercusión en el presupuesto familiar o personal: ponerse a planificar gastos, llamar para cancelar una suscripción, cambiar de proveedores de suministros domésticos a otros más baratos, solicitar unas mejores condiciones bajo la ‘amenaza’ o el amago de cambiar de compañía, etc.
7 errores habituales que cuestan dinero cada mes
Hay bastantes malas prácticas financieras que se repiten recurrentemente. Listamos y explicamos los errores frecuentes con impacto más directo en las finanzas personales.
Error 1: No guiarse por un presupuesto mensual
Como hemos anticipado antes, la planificación juega un papel fundamental en cualquier ámbito financiero, ya hablemos de la economía de una persona, un hogar, un negocio o una empresa.
Así, un principio básico es manejar un presupuesto mensual de ingresos y gastos, ya que permite:
- Distribuir gastos variables correctamente con base a los ingresos percibidos.
- Aflorar gastos ‘invisibles‘ y cuantificar exactamente lo que se llevan.
- Detectar oportunidades de ahorro.
Sin este planteamiento elemental de educación financiera es muy difícil saber cuánto se gasta realmente y en qué, con todos los problemas económicos que de ello se derivan, ya que vivir al día sin una planificación mínima sale muy caro.
Error 2: No tener un fondo para imprevistos
Por más que ahorrar no sea fácil cuando abundan los gastos y los ingresos son escasos, esforzarse en crear un colchón para urgencias es muy importante.
Las emergencias económicas están a la orden del día, y como sabemos pueden venir sin avisar por muchos frentes en cualquier momento. De ahí la necesidad de contar con algunos ahorros para afrontar este tipo de situaciones inesperadas.
Y si no es posible ahorrar, o el coste de la urgencia rebasa la capacidad del fondo de emergencia, conviene optar por soluciones de financiación rápidas y transparentes, para poder saber exactamente cuánto va a suponer la obtención de dinero a crédito y poder planificarse.
Error 3: No intentar reducir gastos importantes del hogar
La renta del alquiler o el pago de la hipoteca pueden ser gastos inamovibles, pero hay otros domésticos de cuantía importante en los que puede haber un margen de maniobra que no siempre se aprovecha.
Hablamos de ver la idoneidad de optar por una tarifa libre o regulada en suministros tan esenciales como el de la electricidad o el gas, así como de estudiar las opciones de proveedores de datos móviles e internet más baratos. Además, aunque se trate de una vía molesta, se puede tratar de amagar con un cambio de compañía para recibir una contraoferta, la cual suele reservarse a clientes que quieren irse a la competencia.
Para ahorrar en la cesta de la compra te recomendamos que pinches en el contenido que te hemos dejado enlazado, y si quieres tener una perspectiva más completa de las posibilidades de reducir gastos domésticos en general, te aconsejamos también echarle un vistazo a este otro post sobre estrategias, consejos y trucos para ahorrar dinero en casa.
Error 4: Caer en las compras impulsivas
Las compras impulsivas obedecen a la cultura consumista actual, que fomenta malos hábitos, a los que contribuye una presión publicitaria muy agresiva desplegada por múltiples vías, desde en las marquesinas del transporte público o la radio que se escucha en el coche yendo al trabajo hasta en todos los canales digitales posibles.
Para ciertas personas, comprar también se convierte en una vía de escape de los problemas, incluso eventualmente cuando estos son económicos, y gastar sin necesidad agudizará la mala situación financiera.
En ocasiones, que sean compras pequeñas mitiga la sensación de despilfarro, pero cabría cuantificar su acumulación, en la línea de lo que ocurre con los ‘gastos hormiga‘ diarios, que pasan inadvertidos y acaban suponiendo un pico cada mes.
Error 5: Ignorar comisiones y pequeños cargos automáticos
Hay otros gastos fuera del radar, y que sumados al final acaban pesando mucho, máxime si los añadimos a los anteriores.
Nos referimos desde a comisiones bancarias cuya eliminación se puede gestionar hasta de suscripciones automáticas olvidadas, innecesarias o directamente perjudiciales: sin ir más lejos aquellas que inducen la compra por supuestos beneficios como descuentos y unos gastos de envío gratuitos, cuando en realidad instalan la idea subconsciente de ‘necesitar’ aprovechar la promoción. Algo que en último término se traduce en compras superfluas que acaban empeorando la situación financiera.
Error 6: No revisar tu situación financiera con regularidad
No hacer un balance financiero de tus cuentas periódicamente conlleva:
- Falta de control sobre tus finanzas.
- Repetición de errores.
- No poder anticipar desequilibrios para remediarlos.
Todo esto provoca un deterioro progresivo de la economía personal, susceptible de traducirse en falta de liquidez para afrontar un imprevisto, así como en una fuente de preocupaciones que se podían haber evitado con un control financiero mínimo previo.
Error 7: Utilizar el crédito sin planificación
Cabría diferenciar entre un uso responsable de la financiación para obtener una liquidez que puede faltar en un momento dado, de la utilización inmoderada e incluso compulsiva de las tarjetas de crédito, bajo la peligrosa percepción de que ‘ya se pagará más tarde’.
El momento de rendir cuentas siempre llega, por lo que conviene tener muy claro cuándo el crédito es un recurso útil y necesario, y cuándo se convierte en problema.
Errores financieros que acaban provocando problemas a múltiples niveles
Los errores en la gestión de las finanzas que cuestan dinero cada mes tienen un impacto económico directo. Este, más allá de suponer un coste para el bolsillo, tiene unas consecuencias trascendentales:
- Hace llegar siempre justo a fin de mes, lo que provoca un desgaste mental que se ‘cronifica’.
- Dificulta la creación de un colchón financiero, y poder beneficiarse así de la consiguiente tranquilidad que aporta.
- Compromete la capacidad de afrontar emergencias.
- Supone mantener una economía precaria que puede verse desbordada en épocas de muchos gastos como la Navidad.
- Merma la disponibilidad para planes y escapadas con pareja y amigos, lo que acaba repercutiendo en las relaciones sentimentales y sociales.
- Impide ahorrar para irse de vacaciones y desconectar.
Cómo corregir los errores financieros y no volver a cometerlos
La adopción de buenos hábitos financieros es la clave principal para no cometer y perseverar en errores como los que hemos visto. Bajo este enfoque convendría:
- Seguir principios de educación financiera básica en cuanto al equilibrio entre ingresos y gastos. Para ello, nada mejor que crear un presupuesto mensual que los prevea, tratando de contemplar también los imprevistos.
- Establecer reglas de gasto: aquí te pueden servir fórmulas como la del 50/30/20 o cualquier otra que se adapte a tu situación. La idea sería reservar una parte a gastos fijos, otra a variables y una última dejarla para emergencias. En caso de que estas no se produzcan el dinero de esa partida se destinaría a ahorro. En nuestro post dedicado a este tipo de estrategias de gasto puedes encontrar la que más se amolde a ti.
- Dejar los gastos necesarios pero aplazables para el final, justo antes de cobrar la nómina, una vez que se ha podido cumplir el presupuesto del mes sin incidencias económicas.
En este contexto, además, es fundamental aprender a utilizar el crédito con criterio, tanto el de las tarjetas como el urgente, que puede ayudar en un momento dado a cubrir una emergencia no asumible por una planificación financiera deficiente.
¿Tiene sentido pedir un micropréstamo ante problemas financieros?
Los errores financieros pueden llevar a situaciones en las que no sea posible hacer frente a una emergencia económica.
No obstante, en estos casos también cabe aplicar una buena estrategia financiera, que aquí sería elegir un producto como el minicrédito, debido a que aportaría los fondos exactos para salir del apuro sin endeudarse de más. Una alternativa bastante mejor que solicitar créditos por mayores cantidades, sin contemplar el efecto que tendrá en las finanzas personales a medio y largo plazo.
Micropréstamos responsables como solución puntual
Minicréditos responsables como los que ofrece AvaFin resultan ideales como solución puntual para gastos imprevistos, sin que su solicitud sea incompatible con la asunción a partir de ahora de unas adecuadas prácticas financieras, de cara a evitar los errores más comunes que suponen una auténtica sangría para el bolsillo, y condenan además a una precariedad económica con repercusiones a múltiples niveles.
Puedes contar con nosotros para encontrar la información financiera que precisas, y también siempre que busques una financiación responsable a medida de tus necesidades y capacidades.
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Preguntas frecuentes sobre errores financieros comunes
Los más habituales son no planificar con un presupuesto mensual, ignorar la acumulación de pequeños gastos evitables, dejarse llevar por compras impulsivas, pagar de más en las facturas de los suministros del hogar habiendo opciones más baratas, así como mantener suscripciones innecesarias que además pueden alentar el consumo superfluo.
No, siempre que sea un micropréstamo responsable y se utilice para una necesidad puntual, especialmente ante gastos imprevistos. Sus ventajas frente a otras alternativas son que no provoca sobreendeudamiento por su poca cuantía, la inmediatez y los requisitos asequibles.
La clave es planificar: crear un presupuesto, revisar gastos recurrentes, establecer reglas de gasto (como la 50/30/20) y tratar de guardar parte de los ingresos para imprevistos.
Conviene parar, revisar la situación y poner orden: elaborar un presupuesto, cancelar gastos prescindibles, renegociar tarifas de contratos y priorizar el ahorro a partir de ahora.
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