No tengo dinero para mudarme: ¿Qué opciones hay?

Mudarse cuesta un dinero que en muchas ocasiones no se tiene, mayormente por la dificultad de ahorrar con el coste actual de la vida.

Hablamos además de la acumulación de los distintos gastos asociados a una mudanza: adelanto de una o varias mensualidades del alquiler, fianza que hay que dejar en depósito, el precio del transporte para el traslado si no se hace por medios propios, la posible comisión de la inmobiliaria y, luego, los imprevistos que siempre surgen…

La buena noticia es que hay soluciones financieras accesibles cuando se carece de ahorros suficientes para un traslado de vivienda impostergable.

¡Si no tienes todo el dinero necesario para mudarte esta publicación te interesa mucho!

¿Por qué carecer de dinero para mudarse es tan común hoy?

No disponer de los fondos suficientes para cubrir los gastos de una mudanza está a la orden del día, dada la dificultad de contar con un colchón por:

  • Precios disparados del alquiler que complican ahorrar mes a mes.
  • Coste de la vida cada vez mayor, con una inflación real que supera a la nominal que en teoría hay.
  • Salarios estancados, que nunca crecen al mismo ritmo que los precios, si es que lo hacen, debiéndose considerar aquí, además, que las actualizaciones del SMI solo afectan a los sueldos más bajos.

En medio de esta situación puede irrumpir la necesidad de una mudanza: porque el casero no quiera seguir alquilando el piso o pretenda subir la renta a pagar. También, puede venir por cambios laborales urgentes que obliguen a trasladarse de localidad. Y, por supuesto, por separaciones y convivencias que terminan, abocando a buscar un nuevo hogar, eventualmente con menos disponibilidad económica al no compartirse gastos a partir de ahora…

Se trata en todos los casos de mudanzas por obligación, no por elección, y que pueden suponer un gasto inasumible cuando no se puede tirar de unos ahorros de acumulación difícil con el coste actual de la vida.

Gastos reales de una mudanza

Para tener una idea más exacta de lo que implica una mudanza para el bolsillo, vamos a desgranar los gastos que conllevaría:

Gastos básicos imprescindibles

  • Fianza: normalmente se solicita el equivalente a un mes de alquiler por adelantado para dejarlo en depósito, y cubrir así hipotéticos desperfectos o deterioros provocados por el inquilino.
  • Primer mes de alquiler: se anticipa antes de entrar a vivir en la nueva vivienda, e incluso en zonas tensionadas con mucha demanda y poca oferta frecuentemente se solicitan varias mensualidades como garantía extra.
  • Transporte/mudanza: aunque en este apartado se pueda evitar contratar a una empresa de mudanzas tirando de medios propios y de la ayuda de allegados; lo más habitual es que al menos se tenga que alquilar un vehículo tipo furgoneta. Con todo, dependerá también de cada situación particular, pues no es lo mismo trasladar unas pertenencias personales mínimas que hacer lo propio también con mobiliario, electrodomésticos… Algo que prácticamente obliga a contar con profesionales.
  • Gastos de la inmobiliaria: al menos en teoría, los gastos de gestión inmobiliaria y formalización de los contratos corresponden al arrendador según el artículo 20 de la LAU que regula los alquileres en España, pero desde las agencias pueden cobrar por otros servicios como la contratación de seguros o el cambio de titularidad de los gastos generales del inmueble: agua, luz, etc.

Asimismo, también suelen darse otros gastos derivados del alta de suministros como internet, gas, etc., sin entrar todavía en otros que podemos clasificar como ‘imprevistos habituales’.

Gastos imprevistos habituales

Cualquiera que haya pasado por la experiencia de una mudanza sabe que siempre hay que rascarse el bolsillo con gastos extra. Los más frecuentes suelen ser:

  • Pequeñas compras urgentes para cubrir necesidades inmediatas del día a día, como utensilios básicos, menaje o artículos de higiene. Al margen ya de comida, agua, etc.
  • Reparaciones, dado que muchas de las viviendas alquiladas requieren de arreglos ineludibles para que sean habitables. Por mucho que su coste deba ser asumido en teoría por el casero, en la práctica puede ser necesario adelantar pequeños pagos o gestionar intervenciones urgentes de fontaneros o electricistas con la vista puesta en instalarse cuanto antes.
  • Muebles o electrodomésticos básicos: por mucho que los pisos se pongan en el mercado como ‘completamente equipados‘, también aquí resulta habitual tropezarse con una falta de equipamiento esencial que implica un desembolso suplementario: un armario, una mesa, sillas, lámparas, microondas, etc. 

No tengo ahorros: ¿Qué opciones reales tengo a mi alcance?

Si no dispones del colchón suficiente para hacer frente a todos los gastos de una mudanza, tendrías las siguientes alternativas:

Pedir ayuda a familiares o amigos

Contar con una red de apoyo supondría una tabla de salvación, pues amigos y familiares pueden prestarte ese dinero que te falta para mudarte.

Pero, ahora bien, es una opción que tiene sus contrapartidas, puesto que siempre habría que devolver ese préstamo informal lo más pronto posible para no estropear esos lazos. Algo que no siempre es factible con situaciones económicas que dificultan el ahorro como las que estamos viendo.

De ahí, que resulte una vía peligrosa y poco recomendable, considerando además que por mucho que devuelvas la cantidad prestada, siguiendo la lógica del ‘hoy por ti mañana por mí‘, esos mismos allegados te podrían solicitar en el futuro con todo el derecho una ayuda económica que te sentirás obligado a brindar, aunque el estado de tus finanzas siga sin ser el mejor.

Solicitar un adelanto de nómina

Esta opción te evitar acudir a tu círculo familiar o social, pero involucra a tu ámbito de trabajo, por más que los adelantos de nómina estén contemplados por ley.

Además, salvo que la empresa o el convenio particular prevea otras condiciones, solo se podrían solicitar anticipos por los días trabajados no cobrados todavía, por lo que la cantidad nunca podrá ser excesivamente elevada. Sin entrar en las implicaciones en términos de imagen de solicitarlos, al parecer dar la impresión de que no te administras bien (aunque se trate de una apreciación injusta) o de un potencial descontento con un puesto en la empresa no te da para cubrir tus gastos…

Las interpretaciones y apreciaciones por más desencaminadas que vayan no son controlables,incluso aunque se den las mejores explicaciones y justificaciones, por lo que para evitar malentendidos siempre será mejor no involucrar el ámbito laboral en una cuestión como esta, máxime habiendo otras alternativas.

Aplazar gastos o negociar pagos

Esta puede ser una vía complementaria pero no una solución integral. Ten en cuenta que podrás aplazar solo algunos gastos que no sean imprescindibles, y a costa también de cierta calidad de vida doméstica. Mientras que lo de negociar pagos estará complicado a menos que se trate de un casero de confianza, dispuesto a prescindir o rebajar la fianza y no solicitar mensualidades adelantadas a modo de garantía.

Es cierto que ante el traslado de domicilio puedes amagar con cambiar de compañía para servicios ligados como el de telefonía e internet, buscando una rebaja que, eso sí, no resolverá tu falta de liquidez inmediata para afrontar los distintos gastos de la mudanza.

Buscar financiación a corto plazo

Pedir un préstamo para afrontar gastos puntuales como una mudanza puede suponer una buena opción, siempre que des con el producto financiero adecuado.

El objetivo es asegurarte mediante dinero urgente la obtención de los fondos necesarios para mudarte. No obstante, antes de ponerte a valorar las distintas alternativas en créditos te conviene efectuar una recapitulación, y seguir una serie de pasos que te explicamos en el siguiente apartado.

Paso a paso: qué hacer si necesitas mudarte y no tienes dinero

Para intentar resolver tu problema de liquidez para la mudanza, te irá muy bien seguir una hoja de ruta como la que te proponemos:

Paso 1: calcula el mínimo imprescindible

Haz un recuento realista de gastos básicos, y añade un pequeño extra para imprevistos. Piensa que cuanto más informado sea ese cálculo más exacto resultará, por lo que evita la simple estimación todo lo que puedas, y pregunta por las condiciones reales en lo relativo a adelantos, fianzas, comisiones de la inmobiliaria, carencias de la vivienda, etc.

Paso 2: reduce gastos evitables

Aunque el margen de maniobra puede resultar estrecho, estudia la viabilidad de recortar en ciertos gastos para ahorrar algo. Aquí entraría sobre todo el ocio, pero también suscripciones a plataformas de streaming o musicales, y en general, cualquier desembolso no estrictamente prioritario.

En lo que respecta a la reducción de los gastos de mudanza, dependerá de las circunstancias particulares vistas en el apartado anterior, si bien siempre se podrá reducir el desembolso en cosas necesarias para el nuevo hogar preguntando a nuestro círculo si a ellos les sobran. Algo que difiere bastante de pedirles dinero, y que puede suponer un importante ahorro.

Paso 3: decide si necesitas financiación

Tras haber evaluado detalladamente el coste real de la mudanza, es el momento de decidir si precisas financiación y por cuánto dinero.

Y ya una vez dilucidada la necesidad real de financiación y la cuantía requerida, llega un momento crucial: elegir un crédito idóneo para ti.

Paso 4: elige una opción rápida y clara

¿Y cómo sería esa modalidad de préstamo ideal para tu situación? Tendría que reunir las siguientes características:

  • Rapidez para hacerte llegar lo antes posible el dinero para mudarte.
  • Gestionable online, precisamente para ahorrar tiempo, pero también trámites y papeleos cuando bastante lío ya tienes con la mudanza.
  • Transparente, para saber todas las condiciones desde el principio, y no llevarte sorpresas desagradables a la hora de devolver el crédito.
  • Asumible para ti: el objetivo es conseguir la cantidad justa que precisas para mudarte, sin sobre endeudarte, particularmente si existen dificultades objetivas para ahorrar, tanto por el sueldo percibido como por lo que se van a llevar gastos fijos como el nuevo alquiler.

Te podrías plantear si ese préstamo perfecto para ti realmente existe, y más importante todavía: las posibilidades que tienes de conseguirlo para mudarte.

¡Sigue leyendo porque tenemos buenas noticias para ti!

¿Puedo obtener un préstamo para mudarme?

Es perfectamente factible lograr un préstamo personal para mudarte. Pero, ahora bien, valora que no tiene sentido solicitar uno de cuantía excesiva por las siguientes razones:

  • Los requisitos serán mayores, excluyéndote del acceso.
  • El proceso de concesión será más lento cuando necesitas el dinero ya.
  • Tu economía se verá ahogada mes a mes con las cuotas del préstamo.
  • Caerás en un sobreendeudamiento que hipotecará tus finanzas a futuro.

De ahí, que un minicrédito online como el que podemos ofrecerte desde AvaFin sea la opción financiera ideal para ti. ¡Te detallamos todos los motivos!

Micropréstamos: una solución a medida para una mudanza

Los minicréditos online son la fórmula ideal para cubrir gastos moderados con urgencia.

¿Por qué un micropréstamo encaja con tu situación?

Microcréditos como los de AvaFin te ofrecen las siguientes ventajas:

  1. Importes ajustados a la cantidad exacta que requieras para mudarte, sin endeudarte de más, con lo que eso supone.
  2. Máxima rapidez, con unos procesos de solicitud y concesión que se resuelven en minutos, transfiriéndote el dinero para tu mudanza al instante.
  3. No se trata de préstamos hipotecarios o al consumo asociados a la compra de una propiedad o un bien, por lo que puedes usar el dinero libremente sin explicaciones ni justificaciones.

Qué gastos de una mudanza puedes cubrir con un micropréstamo

Un minipréstamo de AvaFin puede ayudarte a cubrir la fianza; o permitirte afrontar los gastos de transporte, hacer las primeras compras básicas, resolver imprevistos

¡Toma nota de los aspectos a valorar antes de pedir un producto financiero de este tipo!

¿Qué tener en cuenta antes de pedir un micropréstamo?

A la hora de solicitar tu minicrédito sigue los siguientes pasos:

  • Infórmate de las condiciones: en AvaFin puedes averiguarlas de manera totalmente transparente con nuestro simulador, que te las muestra automáticamente al seleccionar la cantidad y el plazo de devolución deseados.
  • Comprueba las cantidades totales a devolver, su desglose y el periodo de amortización, verificando tanto que todo sea claro como tu capacidad para afrontar los pagos.
  • Asegúrate de que en el contrato del préstamo no aparezcan ‘sorpresas‘camufladas en redacciones alambicadas o letra pequeña.

En AvaFin te ofrecemos inmediatez, transparencia y todas las garantías.

Preguntas frecuentes sobre mudarse sin dinero

¿Es buena idea endeudarse para una mudanza?

Puede que no haya más remedio si la mudanza es inaplazable y no tienes ahorros. Procura elegir un préstamo de importe ajustado y totalmente transparente. Endeudarse solo tiene sentido si te permite cubrir gastos básicos sin comprometer tus finanzas futuras, y siempre que puedas asumir la devolución en el plazo acordado.

¿Cuánto dinero suele hacer falta para mudarse?

Depende de los enseres a trasladar, así como de la zona y del estado de la vivienda, pero lo habitual como mínimo es tener que afrontar fianza, primer mes y pequeñas compras e imprevistos.
Adicionalmente, puede haber gastos de inmobiliaria distintos a los de gestión, y también cabría sumar el coste del transporte si la mudanza no se realiza por medios propios.
La suma de todo ello puede exceder con facilidad los 1.000 euros con respecto al presupuesto de gastos habitual en la antigua vivienda.

¿Un micropréstamo afecta a tus futuras finanzas?

Al ser una obligación de pago por pequeñas cantidades a liquidar en un plazo breve permite una pronta amortización, sin hipotecar a futuro las finanzas personales.

¿Qué pasa si no puedo pagar un préstamo a tiempo?

Si hablamos tan solo de retraso y no de impago, se aplican intereses de demora o recargos según el contrato del préstamo, y la incidencia en el pago podría quedar además reflejada en tu historial crediticio. Por eso, es esencial solicitar únicamente una cantidad que puedas devolver con seguridad en el plazo previsto.

¡Solicita ya el dinero para tu mudanza!

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