Micropréstamos: riesgos reales que debes valorar
febrero 27, 2026
Los micropréstamos se han popularizado en los últimos años en España, explicándose su éxito como solución financiera por su accesibilidad y rapidez de obtención.
A diferencia de otros productos financieros, el micropréstamo está disponible para personas de cualquier perfil, que encuentran una vía de acceso al crédito por cantidades pequeñas, pero que pueden ser cruciales para resolver emergencias económicas, gastos imprevistos o cuestas de fin de mes que se atraviesan.
Si atendemos a la subida del coste de la vida en los últimos años, se entiende perfectamente esta necesidad de financiación, puesto que una parte importante de la población está perdiendo poder adquisitivo por el aumento del precio de la cesta de la compra, los suministros básicos y los alquileres, sin que sus ingresos hayan subido en la misma proporción.
Ante este panorama, un mes con más gastos de los previstos o la irrupción de una urgencia económica suponen un problema,frente al que un micropréstamo asequible emerge como una solución salvadora.
Pero, ahora bien, más allá de la evidente utilidad de los micropréstamos o minicréditos, y por mucho que sus bajas cantidades atenúen la percepción de los riesgos asociados, lo cierto es que también los tienen.
Precisamente esos riesgos reales de los micropréstamos es lo que vamos a abordar en este post, realizado no con intención de disuadir sobre este tipo de producto financiero, sino con el objetivo de incentivar un uso responsable y, sobre todo, de alertar de las peores propuestas de crédito rápido, que utilizan lo de ‘micro’ o ‘mini’ como gancho para colar condiciones abusivas, cuando no lo hacen directamente con ánimo fraudulento para estafar.
Te lo explicamos todo de manera clara y detallada, viendo primero de qué hablamos al referirnos a un micropréstamo y los motivos de su asequibilidad.
¿Qué es un micropréstamo y por qué resulta tan accesible?
Podemos definir un micropréstamo como un producto financiero orientado a cantidades pequeñas, aspecto que supondría el rasgo distintivo principal, del que se derivan el resto de diferencias con respecto a los préstamos tradicionales.
Así, su importe reducido aminora los riesgos para las entidades y financieras que los conceden, abriendo la puerta a:
- Obtención fácil sin necesidad de avales ni garantías.
- Gestión y concesión rápida.
- Posibilidad de acceso a personas de cualquier perfil financiero.
Bajo este enfoque resulta claro por qué es un producto financiero tan asequible, dando acceso a unas cantidades que, por más que sean reducidas, muchas personas pueden necesitar en un momento dado para atender una urgencia médica o dental no cubierta por la Seguridad Social, una avería del coche, el reemplazo obligado de un electrodoméstico básico, un compromiso social o familiar que implica un desembolso, una acumulación de gastos, etc.
¿Por qué es importante hablar de los riesgos de los micropréstamos?
Acabamos de ver cómo para los bancos y financieras conceder micropréstamos les supone un riesgo bajo por las cantidades reducidas, en comparación con otros productos crediticios.
En principio, esa baja cuantía también reduce el riesgo para el prestatario que recibe el micropréstamo, al evitar el sobreendeudamiento. No obstante, eso no significa que no haya unos riesgos reales a tener en cuenta. Unos peligros que pueden derivarse tanto del carácter fraudulento u opaco del minicrédito ofrecido, como del mal uso de un producto financiero que sea legítimo.
Te lo explicamos en detalle a continuación en el siguiente apartado.
Micropréstamos: riesgos reales que debes valorar antes de pedir uno
Es muy importante que tomes nota de todos los riesgos que debes considerar a la hora de solicitar un micropréstamo.
Riesgos de seguridad
Una estafa financiera bastante extendida en la actualidad es la oferta de préstamos falsos inmediatos que prometen dinero al instante. Con ellos, los delincuentes buscan atraer personas que atraviesan dificultades económicas, ya sea para sacarles dinero con la excusa de cobrarles una presunta comisión inicial o, lo que es peor y más probable, conseguir datos personales y financieros sensibles para usos fraudulentos posteriores.
De hecho, una vez que los estafadores han recabado información crítica de la víctima como su DNI y números de cuenta, podrían solicitar después préstamos a su nombre, imputándole el pago mientras que ellos se quedan con el dinero. Esto se podría hacer cuando se trata de una operativa online en la que no se adoptan las medidas de seguridad de plataformas como la de AvaFin, ya que para evitar estas suplantaciones disponemos de una herramienta de verificación de identidad infalible, rápida y sencilla.
Los estafadores utilizan en muchas ocasiones precisamente como gancho los micropréstamos, por entender que es la opción más extendida para solucionar emergencias, y que cuando se atraviesa una situación de apuro económico se tiende a abrazar la opción que parece más rápida, sin detenerse a hacer comprobaciones, contribuyendo también a que se baje la guardia el hecho de que se trate de cantidades pequeñas.
Riesgos por opacidad o falta de transparencia
De igual modo, te puedes encontrar con micropréstamos que, efectivamente, te conceden el dinero que prometen, ya sea en su totalidad o en parte, pero que encubren los intereses y las comisiones abusivas que te van a cobrar después. De manera que a la hora de pagar te llevas la desagradable sorpresa de toparte con devoluciones muy elevadas cuya cuantía no te esperabas. Algo que además se puede agravar con más comisiones y recargos en caso de impago.
Para evitar el riesgo de caer en un minipréstamo abusivo y opaco, es fundamental que elijas una opción que te ofrezca todas las garantías de transparencia, por la vía de un contrato en el que aparezcan de forma clara todas las condiciones, sin cobros extra escondidos en letra pequeña o una redacción alambicada. Ten presente que este documento contractual debe existir siempre con los minipréstamos, por mucho que hablemos de cantidades modestas.
Algunas financieras fintech como AvaFin aportamos un recurso que facilita la transparencia como es el simulador de préstamos, que antes de solicitar tu minipréstamo te permite calcular el total a pagar y su desglose, con solo seleccionar la cantidad deseada y la fecha de devolución.
Riesgos derivados de un mal uso de los minipréstamos
Hasta ahora hemos visto los riesgos asociados al fraude o a la opacidad en los minipréstamos, pero también puede haberlos con el mal uso de productos financieros legítimos, sin esas connotaciones negativas.
- Riesgo de usar el micropréstamo sin responsabilidad ni planificación: aquí entrarían prácticas como solicitar el dinero sin saber muy bien cómo va a poder devolverse o no realizar los posibles ajustes del gasto necesarios para devolver después la deuda contraída. No cumplir con los plazos de devolución supondría un auténtico problema, por la aplicación de intereses de demora, que encarecerán todavía más la liquidación. Además, aunque las cantidades prestadas sean pequeñas, el impago persistente también llevaría a la inclusión en ficheros de morosidad, obstaculizando el acceso a futuro a cualquier financiación mientras se siga figurando en cualquier registro de este tipo.
- Riesgo de dependencia del crédito rápido: si no se perciben los minipréstamos como una solución puntual de emergencia, se corre el riesgo de caer en un uso crónico para llegar a fin de mes. Con ello, no solo añadiría mensualmente un lastre a unas finanzas ya apuradas de por sí, sino que además se estaría jugando con fuego al poder caer en un impago, y todo lo que podría llegar a suponer, como acabamos de ver.
- Riesgo de ‘efecto bola de nieve‘: muy relacionado con el punto anterior estaría la situación de que por abusar de los minicréditos llegue un punto de verse en la tesitura de tener que solicitar un minipréstamo para pagar otro, encadenando deudas y aumentando progresivamente el coste total a asumir, cuando todo quizás pudo empezar con la solicitud de una pequeña cantidad asumida sin la responsabilidad financiera debida.
También, existe el riesgo de utilizar los minipréstamos como parches que no resuelven un problema financiero de fondo, que a veces no viene tanto de la insuficiencia de los ingresos como del exceso de gastos o la mala planificación de los mismos.
En este contexto, el mal uso de los minicréditos para ir trampeando mes a mes sin adoptar inmediatamente las medidas de ahorro necesarias agravaría paulatinamente la situación económica. Una deriva bastante sangrante si al principio la solución era tan simple como un pequeño ajuste o una organización presupuestaria mínimamente rigurosa.
Las personas que se meten en esa espiral ven cómo paulatinamente se reduce su margen de maniobra, cayendo en un sobreendeudamiento acumulativo que supone un estrés financiero, y deviene en una auténtica angustia psicológica.
De ahí la importancia de concienciarse sobre el uso responsable del micropréstamo. Si bien, en Avafin consideramos que se debe favorecer esa responsabilidad personal con una serie de buenas prácticas por parte de las financieras que dan acceso al crédito.
Bajo este compromiso con el cliente, aplicamos distintas medidas de protección, desde no conceder nunca un nuevo minipréstamo si no se ha liquidado el anterior, hasta habilitar las solicitudes por importe exacto y a partir de cantidades bajas como 50 euros para evitar el sobreendeudamiento.
Diferencia entre riesgo del micropréstamo y su mal uso
Dejando al margen los riesgos derivados de micropréstamos fraudulentos o abusivos, el peligro de estos y otros productos financieros vendría de un mal uso, debiendo prevenirse este.
Bajo este prisma, el micropréstamo puede ser la tabla de ‘salvación’ para poder afrontar una cuesta terrible de fin de mes o un gasto imprevisto impostergable, cuando se usa de manera responsable, viene acompañado de un ajuste en las cuentas y se zanja la deuda con el próximo ingreso.
En cambio, si el recurso del micropréstamo se usa a la ligera para gastos recurrentes, se va cronificando su utilización en vez de percibirse como solución puntual y no se actúa con planificación financiera; se estarían comprando todas las papeletas para acabar teniendo un problema serio.
Errores comunes al valorar los riesgos de un micropréstamo
En la línea que venimos señalando, los errores más habituales a la hora de valorar los riesgos de los micropréstamos serían:
- Fijarse solo en la rapidez: y caer en reclamos de prestamistas dudosos que ofrecen micropréstamos al instante como gancho, ya sea para estafas directas o para préstamos informales hechos de palabra que no ofrecen ninguna garantía. Cualquier operación crediticia con independencia de su importe debe hacerse con su correspondiente contrato que, eso sí, puede gestionarse online de manera fácil, ágil y rápida con las debidas salvaguardas.
- No leer condiciones: la prisa por obtener el dinero que urge lleva a obviar aspectos cruciales como los intereses aplicados y las comisiones de la operación. Aspectos que resulta fundamental valorar antes de dar el visto bueno.
- Pensar que suponen poco dinero, ya que por más que el importe sea reducido, suma una cuantía significativa a efectos cualitativos, como lo acredita que en un momento dado no haya resultado asumible para quien se ha visto en la obligación de solicitarla.
- Subestimar la devolución: muy relacionado con el error anterior, pues es un dinero del que hay que dar cuenta con intereses y comisiones, por muy bajos que sean estos. Tampoco cabe pensar que al tratarse de poco dinero las consecuencias de no devolverlo no van a ser graves, puesto que desde el primer momento la deuda aumentará por la demora, y el impago puede dar lugar a la inclusión en ficheros de morosidad que impidan financiaciones tan simples como las compras a plazos, sin excluirse las reclamaciones judiciales con resultado de embargos de cuentas o nóminas.
¿Cuándo un micropréstamo puede ser útil?
Un micropréstamo puede suponer una buena solución si:
- Se utiliza de manera puntual para gastos imprevistos concretos.
- Hay un ingreso asegurado que respalde la petición de crédito.
- Se realiza la solicitud con un plan de devolución claro.
En definitiva, la utilidad vendrá de la mano de un uso puntual y controlado, siguiendo un planteamiento financiero responsable.
Señales claras de que un micropréstamo es una opción de riesgo
Por el contrario, estaríamos hablando de una práctica de riesgo si:
- Hay una falta total de planificación financiera que acaba perjudicando la economía personal.
- Se necesita pedir micropréstamos de forma recurrente, incluso para cubrir gastos básicos.
- No se subsana el problema económico de fondo, ya venga por el exceso de gastos o la necesidad imperiosa de aumentar los ingresos.
La señal de alarma más clara sería llegar al punto de tener que pedir un préstamo para pagar otro, por haberse producido ese ‘efecto bola de nieve’ del que hablábamos.
¿Cómo pedir un micropréstamo minimizando riesgos?
Si quieres solicitar un micropréstamo con garantías reduciendo riesgos al máximo, aplica estas recomendaciones.
- Verificar la fiabilidad de la entidad o financiera que concede el micropréstamo. Si se trata de una plataforma online comprueba que en su web aparezca información básica como su denominación societaria, su NIF y sus datos de inscripción en el correspondiente Registro Mercantil.
- Comprueba siempre las condiciones del préstamo en el contrato que deben pasarte antes de darle el visto bueno a la operación. Fíjate especialmente en los intereses aplicados, las comisiones y los recargos o penalizaciones por demora.
- Solicita solo lo imprescindible para solucionar tu emergencia, sin sobre endeudarte innecesariamente.
- Ten clara la fecha de devolución, y ajusta el presupuesto del mes entrante para cumplir con el pago.
- No encadenes préstamos, por mucho que te haya podido salir bien la ‘jugada’, no pierdas nunca la perspectiva que se trata de un recurso de emergencia.
Educación financiera como clave para evitar riesgos innecesarios
La educación financiera es esencial para entender bien las utilidades y riesgos de productos como los micropréstamos. Por eso, en Avafin apostamos por ofrecer muchos contenidos informativos sobre este campo, al tiempo que también ponemos en valor la importancia del ahorro y de la planificación presupuestaria.
Somos una fintech comprometida con la inclusión financiera, pero también con la responsabilidad y la transparencia, de ahí que advirtamos de los riesgos que puede conllevar un mal uso de los minipréstamos, por mucho que apliquemos medidas de protección para que nuestros minicréditos no supongan un problema, sino un recurso para quienes necesitan ayuda económica urgente puntual.
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