¿Por qué no me conceden ningún préstamo y qué hacer al respecto?
octubre 20, 2025
¿Te preguntas constantemente “por qué no me conceden ningún préstamo”? Tranquilo, no eres el único. Muchas personas atraviesan esta situación frustrante: necesitan financiación, hacen la solicitud… y reciben un rotundo “no”. Lo más desconcertante es cuando no estás en ASNEF y no te dan crédito, o incluso cuando necesitas un préstamo y nadie te lo da.
Decir “no me conceden ningún préstamo” no es solo una frase: es el reflejo de una necesidad urgente y una falta de respuestas claras. En este artículo, te explicaremos las razones más comunes del rechazo, los errores que puedes estar cometiendo sin saberlo, y sobre todo, qué soluciones existen incluso si estás en una situación económica muy difícil. Además, descubrirás trucos para que te concedan un préstamo y cómo prepararte para que en el futuro tu perfil financiero sea mucho más atractivo.
¿Por qué no me aprueban ningún préstamo?
Esta es una de las preguntas más repetidas por quienes necesitan financiación urgente. Es frustrante ver cómo una y otra vez las solicitudes son rechazadas, incluso si crees tener una situación financiera aeptable. Si has llegado al punto de decir “necesito un préstamo y nadie me lo da”, es fundamental revisar en detalle los factores que influyen en estas decisiones.
Las entidades financieras no toman estas decisiones al azar. Utilizan sistemas de evaluación que consideran tu risc creditici, tus ingressos, tus deudas actuales i fins i tot la finalidad del préstamo. En otras palabras, se preguntan: ¿Esta persona podrá devolver el dinero sin problema? Y si hay dudas, la respuesta será negativa.
Pero ¿qué puede estar fallando exactamente? A continuación, desglosamos las razones más habituales por las que no te aprueban un préstamo:
Razón 1: Estar en ASNEF o tener mal historial crediticio
Uno de los principales obstáculos es figurar en ficheros de morosos como ASNEF, RAI o similares. Muchas veces, ni siquiera sabes que estás en uno de estos registros hasta que comienzas a recibir negativas.
Incluso una deuda antigua de una compañía telefónica o un recibo impagado puede mantenerte en ASNEF durante años si no la resuelves correctamente. Por eso, aunque pienses “no estoy en ASNEF y no me dan crédito”, es importante verificarlo por ti mismo, ya que algunos registros no se actualizan con rapidez.
Además, si has tenido retrasos o impagos anteriores, aunque no estés actualmente en un fichero de morosos, tu historial sigue reflejando inestabilidad financiera. Esto genera desconfianza en los prestamistas tradicionales.
Razón 2: Exceso de deudas (sobreendeudamiento)
En pocas palabras: tu capacidad financiera ya está comprometida. Desde el punto de vista del prestamista, añadir una nueva deuda puede poner en peligro tu capacidad de pago total. Por eso, muchas veces recibes un “no” automático sin mayor explicación, especialmente en bancos tradicionales o grandes financieras.
Este tipo de rechazo también es frecuente si intentas financiar productos en tiendas como MediaMarkt o plataformas asociadas, lo que lleva a muchas personas a preguntarse: “¿por qué no me deja financiar en MediaMarkt si siempre he pagado bien?”.
Además, si ya estás al límite de tu ratio de endeudamiento, es muy difícil que entidades como BBVA o Cetelem aprueben tu solicitud, aunque tengas ingresos. De ahí que sea tan común la duda: “¿por qué Cetelem no me financia si tengo nómina?”. La respuesta suele estar en los niveles de deuda acumulados.
Una alternativa útil en estos casos es consolidar tus deudas: agruparlas en una sola cuota mensual más baja. Esto mejora tu liquidez y reduce el estrés financiero. Entidades más flexibles como Avafin valoran este tipo de movimientos y pueden considerar perfiles que estén en proceso de recuperar su equilibrio económico, algo que los bancos tradicionales no suelen hacer.
Si estás en esta situación, no se trata solo de cuánto debes, sino de cuánto margen tienes para asumir nuevas responsabilidades. Reducir tus compromisos y demostrar un cambio positivo puede marcar la diferencia entre un rechazo y una futura aprobación.
Razón 3: Falta de ingresos estables (capacidad de pago)
Aunque tengas pocos gastos, si no puedes demostrar ingresos constantes (nómina, pensión, ingresos recurrentes como autónomo), las entidades ven un riesgo elevado.
Esto es clave en situaciones como: estudiantes sin empleo fijo, autónomos recién dados de alta o quienes trabajan en negro.
Consejo: Si este es tu caso, considera un préstamo de 50 euros como prueba inicial para construir tu historial con entidades como Avafin.
Razón 4: Solicitas demasiado o falta de garantía
Solicitar una cantidad elevada sin tener respaldo económico o garantías es otro motivo frecuente de rechazo. Las entidades evalúan si lo que pides es coherente con lo que puedes pagar. Por ejemplo, si ganas 900 € al mes y pides 5.000 €, se considera poco realista.
Además, si no ofreces avales o garantías (por ejemplo, una nómina, propiedad o avalista), la entidad no tiene con qué cubrir el posible impago.
En algunos casos, incluso el propósito del préstamo puede influir. Mentir sobre la finalidad del préstamo (por ejemplo, decir que es para estudios cuando en realidad es para pagar otras deudas) puede generar conflictos legales si se descubre. No es recomendable en absoluto.
¿Cómo obtener un préstamo cuando nadie te aprueba?
Llegar a ese punto en el que piensas “necesito un préstamo y nadie me lo da” puede generar una gran desesperación. Quizás has acudido al banco de toda la vida, a plataformas como Cetelem, o incluso has intentado financiar en tiendas como MediaMarkt… y todo sin éxito.
Pero no todo está perdido. Aunque no te aprueben préstamos en los canales tradicionales, existen alternativas reales, legales y accesibles para personas que atraviesan situaciones complejas. Hay opciones pensadas para quienes tienen mal historial crediticio, están en ASNEF, o simplemente no pueden demostrar ingresos estables.
Aquí te compartimos algunos caminos prácticos para conseguir un préstamo cuando todo parece cerrado:
La vía del micropréstamo online con Avafin
Cuando los bancos cierran sus puertas, las entidades de microcréditos como Avafin pueden ser una solución rápida, transparente y adaptada a quienes no encajan en los perfiles convencionales. Este tipo de financiación está pensada para quienes necesitan importes pequeños pero urgentes, sin necesidad de aval ni papeleo excesivo.
En situaciones muy difíciles como estar en ASNEF, tener ingresos irregulares o un historial negativo, los micropréstamos online ofrecen una oportunidad real para acceder a crédito, siempre que actúes con responsabilidad.
Además, muchas personas los utilizan como un primer paso para reconstruir su historial crediticio: solicitan una cantidad baja, la devuelven en plazo, y poco a poco ganan confianza frente a las entidades.
Solicitud por una cantidad menor y justa
Uno de los trucs perquè et concedeixin un préstec más efectivos es adaptar lo que pides a tu situación actual. Si estás en una etapa de incertidumbre financiera, solicitar grandes cantidades es contraproducente: genera desconfianza y aumenta las probabilidades de rechazo.
En lugar de pedir 2.000 €, prueba con 100 o 300 €, según tus posibilidades. Este enfoque tiene varias ventajas:
- Aumenta tus opciones de aprobación.
- Te permite crear un historial positivo si pagas a tiempo.
- Demuestra que eres realista y consciente de tu capacidad de pago.
Es importante entender que no se trata solo de conseguir el dinero hoy, sino de construir una credibilidad financiera a futuro. Empezar por algo pequeño, como un préstec de 100 euros, puede abrirte muchas puertas más adelante.
Considera ofrecer una garantía
Aunque no todas las entidades lo requieren, ofrecer algún tipo de respaldo puede marcar la diferencia. Un aval personal, una nómina, una pensión o incluso una propiedad sin cargas pueden ayudarte a mejorar tu perfil de riesgo.
Eso sí, ten en cuenta que mentir sobre la finalidad del préstamo o sobre tus ingresos es una práctica que debes evitar por completo. Algunas personas intentan “inflar” su perfil con datos falsos, pero esto no solo puede derivar en el rechazo de la solicitud, sino en problemas legales y en una mayor desconfianza futura.
Si no puedes ofrecer una garantía formal, comienza por mostrar compromiso y responsabilidad con préstamos pequeños y plazos cortos. Esa es, en sí misma, una forma de garantía frente a futuras solicitudes.
Pasos para que te aprueben un préstamo en el futuro
Si hoy repites una y otra vez: “no me conceden ningún préstamo”, no significa que tu situación sea definitiva. Muchas veces, los rechazos responden a circunstancias que pueden corregirse con estrategia y disciplina. Lo importante es trabajar desde ahora en mejorar tu perfil financiero, para que cuando vuelvas a necesitar financiación, estés en una posición más sólida.
Recuerda: conseguir crédito no depende solo de si lo necesitas, sino de si puedes demostrar que puedes devolverlo sin riesgo. Por eso, aquí te dejamos los pasos clave para aumentar tus probabilidades de aprobación en el futuro.
Paso 1: Revisa y corrige tu historial
El primer paso es saber exactamente cómo te ven las entidades financieras. Para ello, accede a tu informe en ASNEF, Equifax o Experian. A veces, una deuda mínima como una factura de móvil impagada hace años puede seguir figurando como activa y afectar todas tus solicitudes.
Solicita que se eliminen los registros incorrectos o ya saldados, y guarda las confirmaciones como respaldo. Aunque muchas personas dicen “no estoy en ASNEF y no me dan crédito”, lo cierto es que pueden seguir figurando sin saberlo o tener un historial con incidencias anteriores que aún pesan.
Consell: haz esta revisión al menos cada 6 meses, sobre todo si planeas solicitar financiación próximamente.
Paso 2: Consolida o reduce tus deudas
Uno de los factores más observados por los prestamistas es el nivel de endeudamiento. Si estás pagando varias cuotas mensuales, aunque estés al día, tu perfil puede parecer saturado. Esto es lo que muchas veces lleva a que entidades como BBVA o Cetelem rechacen tu solicitud, incluso si tus ingresos son constantes.
La solución está en consolidar deudas: unificarlas en una sola cuota más baja y con mejores condiciones. Esto no solo alivia tu economía mes a mes, sino que mejora la percepción que tienen las entidades sobre tu capacidad de pago.
Si estás en una situación más ajustada, considera empezar con un préstamo de 50 euros o 100 euros, cumplir con el plazo, y usar eso como carta de presentación en futuras solicitudes.
Paso 3: Aumenta tu estabilidad de ingresos
Las entidades no solo miran cuánto ganas, sino cuán estables son esos ingresos. Alguien que gana 2.000 € sin contrato ni constancia puede parecer más riesgoso que alguien que gana 1.000 € con nómina fija.
Por eso, si trabajas por cuenta propia, intenta formalizar tu actividad. Declara ingresos, paga tus cuotas de autónomo y presenta movimientos bancarios que respalden tu estabilidad. Si trabajas en negro o dependes de ingresos esporádicos, considera combinar tu actividad con fuentes secundarias, como venta de productos, servicios online, o incluso el alquiler de habitaciones.
Todo ingreso extra declarado puede sumar puntos a tu perfil. Y si no puedes demostrar aún gran estabilidad, comienza con importes bajos como los que ofrece Avafin, y cumple rigurosamente los plazos de pago.
Preguntas Frecuentes sobre el rechazo de préstamos
Generalmente por estar en ASNEF, tener muchas deudas, no demostrar ingresos o pedir importes demasiado altos sin respaldo. La clave está en mejorar tu perfil financiero y adaptar tu solicitud.
Aplica los trucs perquè et concedeixin un préstec: comienza con cantidades bajas, paga a tiempo, y mejora tu historial poco a poco. Si eres cliente de un banco como BBVA, puedes aplicar los trucos para que te concedan un préstamo BBVA, como domiciliar tu nómina o solicitar productos cruzados.
Porque tu perfil actual presenta riesgos para las entidades. Pero eso no es definitivo. Con disciplina y buenas decisiones, puedes reconstruir tu elegibilidad.
Si te encuentras en una situación donde nadie te concede un préstamo, no pierdas la esperanza. Comienza poco a poco. Solicita un micropréstamo de 100 euros, demuestra que puedes cumplir, y construye tu reputación financiera desde ahí. También puedes empezar con 50 euros o ir por más con 300 euros si tu perfil lo permite.
Necessites un Préstec?
Obtingues-ho avui amb AvaFin