Qué son los préstamos blandos y en qué se diferencian de un crédito rápido
octubre 11, 2025
Els préstecs tous son una forma particular de financiación que suele estar asociada al apoyo estatal o institucional a ciertos sectores estratégicos, como pequeñas y medianas empresas, emprendedores o determinados colectivos sociales.
Aunque muchas personas los confunden con créditos comunes, lo cierto es que tienen condiciones especiales que los hacen únicos: intereses reducidos, plazos más amplios y, en ocasiones, incluso periodos de carencia. Pero también tienen restricciones importantes: no están disponibles para todo el mundo, su concesión no es inmediata y muchas veces requieren cumplir con una finalidad específica.
Por eso, antes de solicitarlos, es importante entender bien qué son, cómo funcionan y qué alternativas existen si necesitas finançament urgent.
En este artículo te explicamos todo lo que necesitas saber sobre los préstamos blandos: qué son, a quién van dirigidos, qué características tienen y en qué se diferencian de otras soluciones más rápidas y accesibles, como los crèdits ràpids amb ASNEF o els préstamos desde 50 euros que puedes solicitar hoy mismo con Avafin.
¿Qué es un préstamo blando y cuál es su objetivo?
¿Qué se entiende por préstamo blando?
Un préstamo blando, també conegut com crédito blando o crédito concesional, es un tipo de financiación que se ofrece con condiciones más favorables que las del mercado tradicional. Su principal objetivo no es generar rentabilidad para quien lo otorga, sino fomentar el desarrollo económico o social de ciertos sectores.
En otras palabras, son instrumentos de ayuda para impulsar proyectos o apoyar a colectivos que no podrían financiarse fácilmente por los canales bancarios habituales.
Este tipo de financiación es habitual en programas públicos, fondos europeos, agencias de desarrollo o bancos públicos. También puede encontrarse en organismos multilaterales que promueven el crecimiento en países en vías de desarrollo.
Características clave: intereses y plazos
Lo que caracteriza a los préstamos blandos es que el tipo de interés suele ser muy bajo, e incluso en algunos casos puede ser del 0 %. Además, los terminis de devolució son más largos que en un préstamo convencional y, en muchas ocasiones, se permite un període de carència, es decir, un tiempo durante el cual no tienes que devolver el dinero ni pagar intereses.
Estas condiciones permiten que los beneficiarios puedan enfocarse en desarrollar su proyecto o actividad económica antes de empezar a pagar el préstamo.
Algunas características comunes de los créditos blandos:
- Intereses reducidos o nulos.
- Plazos de amortización amplios (hasta 10 o 15 años).
- Carencias iniciales de hasta 2 años.
- Destino del dinero condicionado a un proyecto concreto.
- Concesión sujeta a convocatoria pública o requisitos específicos.
¿Quién otorga y quién accede a los préstamos blandos?
Préstamos blandos para pymes y emprendedores
Una de las aplicaciones más comunes de los préstamos blandos es el apoyo a pequeñas y medianas empresas (pymes) y a personas emprendedoras. Estos préstamos permiten financiar:
- Inversión inicial en negocios.
- Digitalización o innovación tecnológica.
- Contratación de personal.
- Expansión internacional.
- Transición ecológica o energética.
Suelen estar gestionados por entidades públicas o semipúblicas, como el Instituto de Crédito Oficial (ICO), ENISA, o programas de la Unión Europea. También existen programas regionales o autonómicos que ofrecen este tipo de financiación en convocatorias específicas.
Els préstamos blandos para pymes están orientados a facilitar el acceso al crédito a proyectos que, aunque viables, no pueden cumplir con los requisitos tradicionales de la banca.
Ejemplos comunes de créditos concesionales
Algunos ejemplos reales de préstamos blandos incluyen:
- Créditos del ICO para autónomos y pymes, con tipos de interés reducidos.
- Finançament de ENISA, con préstamos participativos a nuevos emprendedores.
- Líneas de ayuda a la eficiencia energética en viviendas o empresas.
- Fondos europeos Next Generation EU canalizados mediante préstamos blandos.
- Programas de emprendimiento femenino o rural.
També hi ha préstamos blandos internacionales, como los concedidos por el Banco Mundial, el BID o la Agencia Española de Cooperación Internacional al Desarrollo (AECID) para proyectos en países de renta media y baja.
Aquests préstamos blandos ejemplos muestran cómo esta modalidad está pensada para impulsar el desarrollo, no solo como una herramienta de financiación comercial.
El terme deuda blanda se utiliza para describir un tipo de financiación que presenta condiciones notablemente más favorables que las del crédito comercial o financiero tradicional. Se trata, en esencia, de deudas contraídas a través de préstecs tous, que están diseñados no con fines de rentabilidad, sino con un propósito económico, social o estratégico.
A diferencia de lo que se conoce como deuda dura o deuda de mercado —la que se obtiene en condiciones de mercado con tipos de interés altos, plazos cortos y sin flexibilidad— la deuda blanda implica una carga financiera mucho menor para el prestatario. Esto se traduce en intereses reducidos o nulos, plazos de amortización más largos, y a menudo períodos de carencia que permiten posponer el inicio del reembolso.
Una de las principales características de la deuda blanda es que suele ir acompañada de condiciones no financieras, es decir, cláusulas relacionadas con el uso del dinero, el cumplimiento de ciertos objetivos o el seguimiento de indicadores de impacto social, económico o ambiental.
Desde una perspectiva macroeconómica, la deuda blanda juega un papel fundamental en la política de desarrollo, tanto a nivel nacional como internacional. Gobiernos, organismos multilaterales y agencias de cooperación la utilizan para fomentar la inversión en sectores clave como la educación, la salud, el emprendimiento, la innovación tecnológica o la sostenibilidad ambiental.
Por ejemplo, en el contexto de la cooperación internacional, países como España, a través de la AECID, otorgan créditos blandos a países en desarrollo para apoyar infraestructuras, reformas estructurales o proyectos de alto impacto social. Estos créditos se estructuran para que sean sostenibles en el tiempo y no generen sobreendeudamiento, lo que los convierte en una herramienta de finançament responsable.
A nivel interno, los programas de préstamos blandos se utilizan para estimular la economía en contextos de crisis o recesión. Durante periodos de incertidumbre, como recesiones económicas o pandemias, los gobiernos pueden recurrir a la deuda blanda para canalizar recursos hacia sectores productivos, facilitar el acceso a capital a autónomos o pymes, y sostener la actividad económica sin recurrir a medidas de austeridad.
También es frecuente ver el término en informes financieros y económicos cuando se habla de préstamos institucionales entre países o entre entidades públicas, diferenciando claramente entre condiciones de mercado y condiciones concesionales.
En resumen, la deuda blanda es un mecanismo de financiación pensado para impulsar el desarrollo, con una lógica diferente a la del beneficio financiero tradicional. Se basa en facilitar el acceso al crédito a través de condiciones accesibles y sostenibles, especialmente para aquellos actores económicos que de otro modo quedarían excluidos del sistema financiero convencional.
Préstamo blando vs. préstamo rápido: la clave es la urgencia
La financiación del Estado vs. la solución individual rápida
Aunque los préstamos blandos tienen condiciones atractivas, no son la solución ideal si necesitas dinero urgente. Su tramitación puede ser lenta, requiere justificar el destino del dinero y muchas veces está sujeta a convocatorias, presupuestos limitados o requisitos técnicos complejos.
Por eso, si necesitas cubrir un gasto imprevisto, hacer frente a una urgencia médica, una avería o cualquier contratiempo personal, un préstamo blando no será la opción más rápida ni flexible.
En estos casos, lo mejor es optar por finançament immediat, como los productos que ofrece Avafin, donde puedes solicitar desde 50 euros sin avales, sin papeleos y sin tener que explicar para qué necesitas el dinero.
Los préstamos rápidos se aprueban en minutos y se basan en tu capacidad actual de pago, no en largos formularios ni proyectos a justificar.
Avafin: rápida evaluación de tu capacidad, no de tu finalidad
En Avafin sabemos que cada persona tiene necesidades únicas y que no siempre se puede esperar semanas por una respuesta. Por eso, nuestra evaluación se centra en:
- Tus ingresos actuales.
- Tu comportamiento financiero reciente.
- Tu capacidad real para devolver el préstamo.
- Tu necesidad concreta, sin tener que justificar un proyecto.
No pedimos que estés inscrito en un programa público ni que cumplas con condiciones administrativas complejas. Tampoco te exigimos que destines el dinero a algo específico. Tú decides cómo utilizarlo.
Además, si estás en ASNEF o en alguna lista de morosidad, también puedes acceder a soluciones adaptadas como nuestros crèdits ràpids amb ASNEF, pensados para resolver urgencias sin largos procesos de análisis.
Preguntas frecuentes sobre préstamos blandos
Es un tipo de préstamo con condiciones especiales como intereses bajos, plazos largos o carencia cuyo objetivo es fomentar actividades económicas o sociales, generalmente promovido por entidades públicas.
Se entiende como un crédito que no busca rentabilidad para quien lo concede, sino que pretende impulsar un proyecto o beneficiar a un colectivo determinado. Por eso, se otorga con condiciones más favorables que las del mercado financiero tradicional.
Los principales tipos de créditos son:
1. Crédito personal: para financiar gastos no específicos.
2. Crédito hipotecario: para la compra de vivienda.
3. Crédito comercial o empresarial: destinado a negocios.
4. Crédito blando o concesional: con condiciones favorables y finalidad específica.
Los préstamos blandos son una herramienta útil para emprendedores, pymes y proyectos con impacto social o económico, ya que ofrecen condiciones favorables difíciles de encontrar en el sistema bancario tradicional. Sin embargo, su acceso está restringido a determinados colectivos, su tramitación puede ser compleja y no son adecuados para necesidades inmediatas.
Si necesitas dinero rápido, sin justificar el uso del préstamo y sin entrar en convocatorias públicas, puedes optar por soluciones como los préstamos personales de Avafin, donde en minutos puedes obtener financiación adaptada a tu situación actual, sin avales y sin burocracia.
Cada tipo de financiación tiene su momento. La clave está en saber cuándo optar por un préstamo blando para impulsar un proyecto, y cuándo necesitas un crèdit ràpid para resolver hoy lo que no puede esperar a mañana.
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